¿Quiénes somos?
Una pregunta simple que en realidad tiene una respuesta más grande de lo que parece.
¿Somos lindos o feos?
La verdad es que esa pregunta, hecha así, nunca tiene una sola respuesta. Hay días en los que nos sentimos increíbles y días en los que no nos reconocemos en el espejo. Eso no dice nada sobre cuánto valemos: dice que somos personas, con días buenos y días difíciles.
Lo lindo no es una foto fija. Es una mezcla de cómo nos tratamos, cómo tratamos a los demás, y cuánto nos permitimos ser quienes realmente somos sin pedir disculpas por eso.
¿Y si hoy sentís que no sos linda/o?
Pasa. A todos nos pasa. Esto no es una lista de cosas para cambiar tu cara: es una lista de cosas que ayudan a cambiar cómo te sentís, que es lo que realmente se nota.
- Hablate como le hablarías a alguien que querés. La forma en la que te hablás a vos mismo se nota más que cualquier otra cosa.
- Dormí y descansá lo que necesites. El cansancio se disfraza de mal humor y de "no me gusto hoy".
- Ponete algo que te haga sentir vos. No para los demás, para vos.
- Moveté de una forma que disfrutes. Caminar, bailar, lo que sea que te haga sentir bien en tu cuerpo, no en la balanza.
- Hablá con alguien que te haga bien. A veces lo que necesitamos no es cambiar algo de nosotros, sino que alguien nos recuerde que estamos bien así.
Spoiler: si llegaste hasta acá preguntándote esto, probablemente ya seas una persona linda. Las feas no se preocupan por serlo.